jueves, 13 de mayo de 2010

Susana Kamper de De León

Se identifica con la palabra perseverancia, la que también describiría su pasión por la profesión que eligió y que contagia con el entusiasmo que la caracteriza.

Susana Kamper de De León
Por: Claudia de Hernández

Es la cuarta de siete hijos de un matrimonio de madre colombiana y padre austríaco. Creció en la ciudad de Bogotá, donde también se graduó de la Universidad del Rosario como licenciada en Terapia Ocupacional, siendo ésta la primera prueba de perseverancia, según indica. Siempre he amado mi profesión y doy gracias a Dios de no haberme equivocado en mí elección, comenta.

Siendo una mujer diligente, no se conformó con la licenciatura; enfocada en que desde la profesión se puede apoyar a la sociedad, realizó una primera especialización en Administración en Salud en el año 1983. Y fue la afinidad en las ciencias médicas la que le hizo conocer a quien siete años después sería su esposo: el doctor quetzalteco Valerio de León, quien también estudió esta disciplina en Colombia.

Paralelo, la licenciada Kamper fue Coordinadora del Grupo de Rehabilitación del Servicio de Salud de Bogotá, perteneciente a la sección de programas Médicos Especiales, en Salud Pública. Desde 1984 hasta 1988 apoyó directamente la creación de servicios de rehabilitación a nivel de hospitales regionales, policlínicos, centros y puestos de Salud; también en esta ciudad pero en 1986 participó en un proyecto de cooperación internacional con la organización COTECTNO, una ONG italiana, que la llevó a capacitarse en distintas ciudades de Italia, apoyando los procesos de integración total de niños discapacitados a su vida escolar, familiar, comunitaria y espiritual; vivió en este país europeo durante seis meses, al término de éstos llevó el conocimiento adquirido a su entrañable Bogotá.

Había logrado muchas metas a nivel profesional y académico, sin embargo su motivación de ser madre la hizo aceptar la propuesta de matrimonio con aquel doctor quetzalteco que conoció en Colombia. Y fue así como dejando a su familia, amigos, posición en el sector salud en su país de origen, arribó a Guatemala; y desde momento han transcurrido ya 20 años.

Su primer lugar de residencia en este país fue el caluroso Mazatenango, porque a su esposo le nombraron Jefe de Área de Salud de Suchitepéquez. Fue en este departamento donde nacieron sus dos hijos Valeria y Helmut, cumpliendo así una de sus más grandes realizaciones. Residía en el mencionado departamento, donde se dio cuenta de la carencia de servicios de rehabilitación en terapia física y ocupacional, específicamente en el interior del país.

Transcurría el año 1992 cuando Dimas Ventura y Alfonso Sáenz, siendo presidente y vicepresidente de la organización Teletón a nivel Suchitepéquez, al enterarse de que la profesión de Susana era la Terapia Ocupacional, le solicitaron apoyo para organizar la primera Teletón en el departamento de Mazatenango; entonces, su espíritu enérgico le hizo tomar el proyecto, mismo que generó además la apertura de una Clínica en una casa sencilla, como la primera clínica Fundabiem.

Ya para la segunda Teletón, al ver el trabajo realizado, la población del lugar les donó la mitad de un terreno en la salida de Mazatenango, y la organización Teletón compró lo que faltaba del mismo. Lo cierto es que guardo muy bonitos momentos de Fundabiem Mazatenango se me permitió construir la clínica con todos los requisitos arquitectónicos básicos para discapacidad, con espacios abiertos, iluminados , ventilados…, expresa.


La gestión en Mazatenango seguía exitosa, sin embargo, la licenciada Kamper identificó otra debilidad: la falta de personal calificado. De allí surge la idea de crear una carrera en Terapia física y en terapia ocupacional, y esto fue lo que finalmente la llevó a la ciudad de Quezaltenango, en específico a la Universidad Rafael Landívar. Recuerda que fue a través de don Carlos Eggenberger, esposo de la presidenta de la organización Teletón, de ese entonces, quien realizó el contacto inicial con este campus de la Universidad.

Por el año 1994, la licenciada Laura Ronquillo, era entonces la Secretaria de las Facultades de Quetzaltenango, de la Landívar quien, junto al Dr. Alfonso Loarca, director del campus de esa época, se encargaron de recibir y revisar el proyecto de Susana Kamper de la creación del Técnico Universitario en Terapia Física y Terapia Ocupacional, el que después de dos años fue aprobado para la Facultad de Humanidades, porque aún no existía Ciencias de la Salud. De esa cuenta, el dos de enero de 1996, inició la carrera apoyada por Fundabiem, que en un inicio ayudaría por tres años. Sin embargo todo salió muy bien y ya para el segundo año la carrera era auto sostenible.

La tenacidad se hizo presente, y además de ayudar a la carrera, como un logro personal, la licenciada Kamper logró la habilitación del servicio de Terapia Física y Terapia Ocupacional en distintas instituciones no sólo de Quetzaltenango, sino de la región. Las entidades que aceptaron y en donde se presta el servicios profesional de rehabilitación desde 1997 son: Hospital Regional de Occidente, Fundabiem, Casa Hogar del Niño Minusválido, Asilo de ancianos Indigentes San José, Asilo de ancianas Santa Luisa de Marillac, Centro de Salud La Esperanza, Deporte Adaptado, en Fundal, Club social y deportivo Mario Camposeco, y en la escuela de niños sordos Elisa Molina de Sthal.
La pasión por su profesión le ha hecho trascender ya que recuerda satisfecha que desde 1999, el tema discapacidad está siendo atendido y cubierto por la Universidad Rafael Landívar, todo involucra nuestro nombre y nuestro hacer diario, enfatiza; no sólo en discapacidad, sino en deporte adaptado y de alto rendimiento, se ha llegado con programas de atención a clubes deportivos de ciclismo y fútbol, categorías, gracias a egresados de la carrera que se fundó por su impulso, se atiende en la capital a niños y adultos con cáncer en el Instituto Nacional de Cancerología (Incan), así también en las jornadas médicas del Hermano Pedro de Antigua Guatemala, cuando se hacen trasplantes de cadera total o parcial; se ha abarcado la educación con inserción de niños en escuelas y colegios y habilitado servicios para niños con retos múltiples apoyando la creación y funcionamiento de Fundal de Quetzaltenango y Huehuetenango. Se ha hecho presencia en los centros de recreación y deporte del Ministerio de Cultura y Deportes y se atiende en gimnasios privados por ejemplo en Corozos del Irtra, en Retalhuleu.

Mi espíritu esta inquieto, señala la licenciada Susana Kamper, porque a pesar de que ha luchado incansablemente por abrir espacios a favor de los discapacitados, la sociedad aún no los integra en su diario vivir. Las ciudades no son accesibles para ellos. Ese fue una de las motivaciones de estudiar el Diplomado Internacional en Derechos Humanos con especialidad en Educación en Derechos Humanos, el año pasado; con este suma dos títulos más obtenidos en la Universidad Rafael Landívar, el otro es una Especialización en Docencia Universitaria, que obtuvo para seguir acreditando su cargo dentro de este campus.

Inmersa ya en un estadio más tranquilo espiritualmente hablando, Susana ha logrado encajar su vida desde la cosmovisión ignaciana. Ha dejado su fe de Primera Comunión, para reconciliarse con su pasado y potencializar sus habilidades en construcción de un mejor presente y futuro. Hoy entiendo mejor que nunca, la misión que Dios tenia para mí y porque superó innumerables pruebas, que antes no entendía.
En el futuro se ve disfrutando a sus hijos en sus diferentes etapas; dado que muchos egresados la han hecho parte de su vida, sigue compartiendo puntos comunes que forman otra familia que para ella es sustancial; finalmente tiene la plena intención de mejorar siempre su relación con Dios, lo que continuará fortaleciendo con ello su crecimiento personal, para “ser para los demás”.

Galería de fotos DAE


BRITISH PETROLEUM: ¡Maneje el petróleo con cuidado!

Por: Marlon Barrios
InCyTDe

Observa la siguiente imagen:


Es una foto satelital de las costas de Luisiana, Estados Unidos. La mancha de petróleo flotante ha llegado a tierra. El “chapopote” está contaminando un refugio de vida animal y el hábitat de especies vegetales y seres humanos.

Ahora observa:


El croquis muestra que las costas de Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida serán afectadas a futuro, por un tiempo no precisable. La longitud del derrame es de más de 250 kilómetros lineales. Si el siniestro hubiese ocurrido frente a las costas de Guatemala, todo el litoral del pacífico hubiera sido afectado. “Adios caldo de mariscos”, por los próximos ¿saber cuantos? años.
Ahora imagina…
¿Cuántos tiempo se mantendrá una mancha de petróleo sobre el mar?
¿Cuántos animales y plantas marinas se ven afectados?
¿Cubrirá British Petroleum los costos ambientales?

PETRÓLEO: ¡Manéjese con cuidado!

Por: Marlon Barrios
InCyTDe

Observa la siguiente imagen:


Se observa en ella una plataforma petrolera y una “mancha” que flota sobre el mar. Es un derrame petrolero, desastre ecológico por antonomasia. El petróleo “derramado” sobre el mar forma una “película” flotante. Esta película cambia las características físicas y químicas de la superficie marina, modificando el hábitat de los millones de especies que habitan el área de derrame. La contaminación lleva a la muerte a peces, plancton, mamíferos marinos, reptiles y aves.

Ahora observa la siguiente imagen:


La mancha de petróleo “viajó”, por las corrientes marinas, hasta las playas próximas al derrame. Inicia el desastre en tierra: el ecosistema y las especies costeras se afectan. El hombre costeño también sufre: no podrá pescar en mucho tiempo. Las labores de limpieza son útiles, pero el tiempo es quien culmina la obra y “pasa la factura” al futuro.

Ahora imagina…
¿Cuánto tiempo se mantendrá una mancha de petróleo sobre el mar?
¿Cuántos animales y plantas marinas se ven afectados?
¿Quieres saber más?

http://www.infoplease.com/ipa/A0001451.html

http://muyinteresante.com.mx/?p=1070

http://es.wikipedia.org/wiki/Derrame_de_petr%C3%B3leo

AVATAR: Los ciclos de la vida

Por: Marlon BarriosInCyTDe
Observa la siguiente imagen:


En ella se encuentran los protagonistas de la película AVATAR conversando sobre el “árbol de la vida”. Según la película, los “Omaticaya” conocían sobre la existencia de una “fuerte conexión que tiene el pueblo con el bosque, una red de energía que fluye a través de todos los seres vivientes”. La conexión entre nativos y el bosque la realizaban incluso físicamente, como se muestra en la siguiente “toma”:



Esta “metáfora” sobre la conexión entre seres vivos podría estar basada en fenómenos idénticos que suceden a diario en la tierra. Observa esta gráfica:

Es un diagrama simplificado de los ciclos del oxígeno (O2) y el dióxido de carbono (CO2). Estos ciclos constituyen una conexión entre seres vivos. Así, las “plantas” crecen a base de CO2 y luz solar, durante este proceso fotosintético generan oxígeno; los animales, organismos heterótrofos (rosado), consumen el oxígeno y productos orgánicos generados por las plantas. Los animales subsisten de esta manera y generan CO2 al respirar, que es el gas útil para la reproducción de las plantas. El ciclo se cierra y vuelve a empezar con la elaboración de más fotosíntesis.
Ahora imagina…
¿Cuántos ciclos de conexión existen en la tierra?
¿Cuánto tiempo duraríamos vivos los humanos si terminamos con bosques y especies vegetales?

El mundo de las drogas


Por: Marcelo Colussi

El uso de drogas no constituye ninguna novedad en la historia de los humanos; desde tiempos inmemoriales hemos utilizado sustancias que nos sirven para evadir la dureza de la vida. De hecho, no hay cultura que no las haya empleado. Hoy, sin embargo, ese consumo ha ido tomando características tan peculiares que lo transforman en un verdadero problema de salud pública a escala planetaria.

La cantidad de muertos que produce, las discapacidades que trae aparejadas, los circuitos de criminalidad conexos, la pérdida de recursos y el fomento de una cultura no sostenible en términos ni económicos ni sociales, hacen del consumo de drogas un cortocircuito con el que todos, Estado y sociedad civil, desde distintos niveles y con grados de responsabilidad diversos, estamos implicados.

Ahora bien: aunque se reconoce que la toxicomanía es un poderoso factor de inestabilidad mundial, en todo sentido, la magnitud del problema en vez de ir aminorando, por el contrario, crece. El uso y abuso de narcóticos es una de las pocas cosas que está expandida como problema (epidemiológico, por tanto: psicológico, social, político, legal) por todos los estratos sociales, golpeando con similar fuerza a niños de la calle y a multimillonarios, en países pobres y en países ricos. Todo esto se sabe, se conoce en profundidad, hay claras razones de su por qué; entonces, casi espontáneamente, surge la pregunta: si disponemos de tanto conocimiento sobre estos factores, tanto de la demanda como de la oferta, ¿por qué no vemos una tendencia a la baja en la problemática? ¿Será que hay grandes poderes que no desean que esto termine?

El campo de las drogas es, como pocos, un complejísimo entrecruzamiento de discursos y prácticas sociales de las más variadas; por tanto admite diversos abordajes. Es, sin dudas -en eso todos coincidimos- una herida abierta. La cuestión estriba en cómo y por dónde actuar: ¿prevención o represión? ¿Se debe poner el acento en la oferta o en la demanda?

Si se observa la magnitud descomunal del negocio de las drogas ilícitas, se comienza a tener una dimensión distinta del problema. Todo el circuito de los estupefacientes mueve unos 800 mil millones de dólares anuales, uno de los negocios más redituables de las actividades humanas, casi tanto como el de las armas, más que el del petróleo. Obviamente eso es mucho más que un problema sanitario. Sabemos que esa monumental cifra de dinero se traduce en poder; y por tanto en influencia política, corrupción, muerte. Las secuelas físicas y psicológicas del consumo de tóxicos empalidecen así ante las consecuencias de esta faceta mercantil del fenómeno.

¿Qué pasaría si se despenalizara el consumo de estas sustancias? No debemos olvidar que provocan más daños en términos planetarios el alcohol y el tabaco, negocios que, si bien son muy grandes, están lejos de alcanzar el volumen de los tóxicos prohibidos. El hecho de vetar el acceso legal a las sustancias psicoactivas, en vez de promover su rechazo lo alienta (irrefutable verdad de la psicología humana: lo prohibido atrae, fascina).

Hoy día mucho se hace en torno al combate del consumo de drogas ilícitas; pero curiosamente el consumo propiamente dicho no baja. ¿No puede esto llevar a pensar, quizá con cierta malicia, qué sucede realmente en el asunto? ¿No puede forzarnos a pensar que hay “cosas raras” en todo esto? A la sociedad, a los factores de poder, ¿realmente les interesa la desaparición de este flagelo? ¿Por qué no se despenaliza entonces el consumo? Esto, sin dudas, traería aparejado el fin de innumerables penurias que se dan en torno a este ámbito: bajarían la criminalidad y la violencia que acompaña a cualquier actividad prohibida. Incluso hasta podría bajar el volumen mismo de consumo, al dejar de presentar el atractivo de lo vedado, de la fruta prohibida inalcanzable. Pero contrariando las tendencias más racionales, estamos lejos de ver una despenalización. Por el contrario, cada vez más crece el perfil de lo punitivo: el combate al narcotráfico pasó a ser prioridad de las agendas políticas de los Estados.

Eso se anota hoy como uno de los grandes problemas de la humanidad; y ahí están a la orden ejércitos completos para intervenir en su contra. Pero ejércitos armados hasta los dientes en vez de ejércitos sanitarios, de psicólogos, de médicos y trabajadores sociales.

No podemos menos que abrir algunas dudas ante esto. ¿No será que la anterior Guerra Fría se ha trocado ahora en persecución a estos nuevos demonios? Definitivamente el interés de los poderes hegemónicos, liderados por Washington, ha encontrado en este nuevo campo de batalla un terreno fértil para prolongar/readecuar su estrategia de control universal. Como lo ha encontrado también en el llamado “terrorismo”, siempre mal definido e impreciso.

El mundo de las drogas es un fenómeno tan especial que tiene una lógica propia: por un lado se mantiene y autoperpetúa como negocio y por otro se sostiene de fabulosas fuerzas políticas que no pueden ni quieren prescindir de él, en tanto coartada y ámbito que facilita el ejercicio del poder. Al mismo tiempo existen dinámicas psicosociales (consumismo, modas, valores de la sociedad competitiva y materialista, angustia individual de cada sujeto) que llevan a enormes cantidades de personas, jóvenes fundamentalmente, a la búsqueda de identidades y reafirmaciones personales a través del acceso a los tóxicos prohibidos, lo cual se enlaza y articula con los factores anteriores. Es, en otros términos, síntoma de los tiempos: el capitalismo hiper-consumista centrado en la máquina y en el fetiche de la mercancía, que ha dejado de lado lo humano, no puede dar otro resultado que un negocio sucio pero tolerado -¿alentado?- que, bajo cierto control, sigue haciendo mover el aparato de la sociedad. El costo: algunos sujetos quedan en el camino y se hacen dependientes de por vida, pero eso no desestabiliza tanto el orden instituido; y ahí están las comunidades de rehabilitación para dar algunas respuestas.

Ante esta perspectiva las posibilidades reales de cambiar la situación no se ven fáciles: como sociedad civil -que padece todo esto, y al mismo tiempo, por su existencial angustia, consume drogas- no podemos plantearnos como objetivo eliminar estas sustancias sino el luchar por su despenalización. A muchos se les terminará el negocio (no sólo a las bandas de narcotraficantes, por cierto -¿bancos lavadores?, ¿fabricantes de armas?, ¿partidos políticos que reciben recursos de dudosa procedencia?, incluso honestos civiles que son empleados legales de toda esta economía), pero no hay otra alternativa para solucionar un problema que hoy ya es flagelo, y sigue creciendo. Definitivamente quemar sembradíos en nuestros países pobres del Sur no está solucionando mucho.

Hablando de problemáticas nacionales y universidades

Por: Adolfo Sologaistoa

Que las universidades de hoy en día se preocupen por formar a líderes con valores, es muy difícil. Ya que lo único que les interesa es la formación académica, dejando un gran vacío; el análisis crítico y propuestas del ciudadano común con respecto a los Fenómenos sociales, económicos, políticos y culturales que se desarrollan en nuestro País.

Nos interesa que Guatemala tenga excelentes científicos, Administradores, Abogados, Arquitectos, Doctores etc. Pero no podemos hacernos de oídos sordos a estos fenómenos ya antes mencionados. Es por esto que la Universidad Rafael Landívar aceptó el reto de formar a sus estudiantes y fortalecerlos en el tema Socio-Político, creando a líderes participativos e involucrándolos en la realidad Nacional.

Como estudiante Landivariano de la sede de Retalhuleu, ver esta clase de actividades desarrollarse en nuestro ambiente estudiantil nos compromete a ser buenos ciudadanos y excelentes estudiantes.

El DAE, ha involucrado mucho esfuerzo para desarrollar estos talleres, son dinámicos, de mucho impacto, con información actual y los más importante hace que nosotros pensemos y que busquemos alguna solución a nuestros problemas de realidad nacional. Haber recibido esta experiencia, donde uno ve los problemas como una oportunidad de cambio es magnífica, crear esos lazos de amistad e información con otros estudiantes de diversas sedes y campus es algo único.

Como joven guatemalteco ver gente de la misma edad que está preocupada por nuestra Guatemala, participar en estos talleres de formación política y ver de cara a una realidad que la clase adulta y clase política tienen olvidada, levanta un coraje de sacar a un país hundido en un pasado mal trazado y llevarlo a un futuro más prometedor.

Para concluir quiero invitar a los estudiantes de las diversas carreras y sedes a involúcrense en actividades de proyección, en procesos que son importantes para nuestro país recordemos que nosotros somos Guatemaltecos y si no nos gusta el país donde vivimos CAMBIEMOSLO NOSOTROS MISMOS, en nuestra manos esta decir GUATEMALA TU NOMBRE INMORTAL.
Por: Anna María Córdova Noguera

El fin de semana del 19 al 20 de marzo de 2010, el Departamento de Agrupaciones Estudiantiles llevó a cabo una reunión con estudiantes de la Universidad. Los que tuvimos oportunidad de participar pertenecemos a alguna Agrupación Estudiantil o Club. El taller se llamó: “Universidades de Guatemala: análisis crítico sobre su aporte a la solución de problemáticas nacionales”.

La Universidad está haciendo enfásis en la importancia de la participación de nosotros, los estudiantes, como ciudadanos. Por ello, el taller nos hizo reflexionar acerca de lo que, como estudiantes landivarianos, debemos hacer para incidir constructivamente en la sociedad. Una de nuestras máximas como estudiantes ha de ser: “Sobre todo amar y servir” y eso seguramente nos llama a actuar y no contentarnos con ser simples espectadores. A lo largo del taller se pretendió que los que asistimos comprendiéramos eso.

Como estudiantes podemos hacer muchas cosas. Una de las conclusiones a las que llegamos en los diferentes grupos de trabajo fue que, a pesar de que podemos hacer el cambio, eso es algo que no siempre interesa. Por eso, luego de haber tenido esa reunión con más compañeros landivarianos, no solo del campus central, sino también de las sedes regionales, me queda claro que -a pesar de que a veces se nos olvida- el cambio empieza por nosotros. ¿Cómo? Participando e interesándonos.

Preparémonos con excelencia como lo pretende nuestra alma mater “Excelencia Académica con Valores” y seguramente lograremos un cambio en nuestra querida Guatemala, como diría San Ignacio, "ad mojerem gloria dei".

jueves, 29 de abril de 2010

¿Sabes que es “Fortune”?

Por Marlon Barrios
InCyTDe

Observa la siguiente gráfica:

Es la portada propuesta por el reconocido caricaturista de habla inglesa Chris Ware, para el número de mayo de la revista Fortune.

Fortune es una revista especializada en Finanzas, fue fundada en 1930, meses después de la gran recesión en Estados Unidos. Actualmente es parte del gigante mediático AOL – Time – Warner, con divisiones dedicadas a Internet, a la publicación de medios escritos, televisión y a las telecomunicaciones. Este gigante también es dueño de CNN, HBO, Cinemax, Cartoon NetWork, revista Time, revista Sports Ilustrated y otros reconocidos medios en el hemisferio occidental.
Los editores de Time pidieron a Ware una portada para la edición de mayo, en donde saldría publicada la famosa lista de las 500 mas grandes empresas del mundo. Ware tomó la solicitud con humor y les presentó un gran edificio, al estilo Manhattan, con sus ejecutivos divirtiéndose en la azotea, protegidos por aviones caza y recibiendo dinero desde helicópteros; al pie del edificio se observan escenas como: fábricas de maquila en México, la cárcel de Guantánamo en Cuba, guardias armados protegiendo recursos, comida y agua y otras escenas típicas del “órden” económico mundial.

Ahora imagina…
¿Permitirán los ejecutivos de Fortune una autocrítica en su portada?
¿Tendrá esta revista un punto de vista “crítico” sabiéndose propiedad de un gigante mediático transnacional?
¿Cuánto es verdad y cuanto es mentira en estos medios de amplia circulación?


¿Quieres saber mas?

http://chicagoist.com/2010/04/23/fortune_rejects_chris_ware_cover.php?gallery0Pic=7#gallery

http://kottke.org/10/04/chris-wares-rejected-fortune-cover

http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=231237&lee=16

http://es.wikipedia.org/wiki/Time_Warner

¡El más joven de la CSJ!, 13+13: Un encuentro por la Justicia



13+13, un encuentro por la Justicia es un proyecto de la Dirección de Proyección Sociopolítica donde 13 estudiantes de las Facultades de Ciencias Jurídicas y Sociales y Ciencias Políticas y Sociales, entrevistan a los trece magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Acá el adelanto a la entrevista al Magistrado más joven, hecha por un estudiante de Relaciones Internacionales.

Por Edwin Suruy

Estudiante de Relaciones Internacionales

El Licenciado Gómez Méndez, es Abogado y Notario, egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala. El Abogado tiene estudios finalizados de Maestría en Derecho Económico, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Cuando usted tenía mi edad y era estudiante universitario, ¿qué pensaba usted hacer, cuáles eran sus aspiraciones como joven profesional? ¿Cuáles eran sus sueños como guatemalteco? ¿Se pensó algún día como Magistrado?

“Tu pregunta es muy interesante cuando uno esta en la etapa que vos estas en la ultima etapa de la carrera, esto fue en 1990 estaba igual que vos cuando estaba cerrando mi carrera de Derecho en la universidad. Uno tiene muchos sueños, uno tiene los sueños de tener una Guatemala mejor, una Guatemala más justa con un mejor sistema de justicia.

La verdad es que en mi ruta de desarrollo personal siempre me gusto el área financiera, yo soy un abogado especializado completamente en áreas financieras. Si ves mi currículo podés ver que trabajé en bancos y anterior- mente en CITI BANK siempre me he especializado en el área financiera.

Sí yo siempre pensé en ser un Magistrado de la Corte Suprema de Justicia y/o Corte de Constitucionalidad, lo que si pensé sinceramente fue que iba a llegar un poquito después. Por cuestiones circunstanciales se adelantó un poco mi venida para acá, pero siempre pensé en venir hasta acá. Creo que nuestro país merece cosas mejores, creo que nuestro país merece que gente con una visión de una mejor Guatemala pueda llegar a estos poderes. Yo tengo la visión de una mejor Guatemala. Yo me levanto todos los días pensando en que voy a hacer hoy por la Corte y siempre mi meta desde que puse un pie en la Corte ha sido: van a ser 5 años; el día “5 años 1 día” quiero poder voltear a ver y decir “le dejé a la Corte esto y esto” y poder seguir adelante con mi vida sabiendo que aporté lo mejor que pude a la justicia de Guatemala y a la Corte Suprema de Justicia.”

Si debiera usted dar un concepto de “justicia”, ¿cuál sería?“

Creo que la justicia en un país debe de ser Igualdad, debe ser Tener acceso a los mismos sistemas de justicia pronta y cumplida como dice la ley, todos los ciudadanos de este país deben de ser tratados por igual. Desafortunadamente como la justicia está, con porcentajes de condenas menores al 3%, creo que no se cumplen los postulados o los principios de la justicia de este país.

Qué soñaría yo, pues, que después de estos 5 años, no se hable de una justicia completa pero sí de que los porcentajes que tenemos hoy día sean seriamente superados. Eso pretendo yo como justicia: una justicia que se dé así y una justicia en la que la población en general confíe más de lo que confía en este momento.”

La justicia deja un vacío en la cotidianidad de la sociedad y de los jóvenes guatemaltecos. La CSJ y sus magistrados son de vital importancia en un cambio para bien. ¿Cómo se lo explicaría usted a la juventud?

“El tema de la justicia es muy complejo pero muy importante que la gente vea que toda acción va a tener una reacción: ya que si se actúa bien tendrá una reacción positiva, pero si se actúa mal es claro que tendrá una reacción negativa.

Creo que son importantes los magistrados de la Corte para lograr que se haga justicia y se castigue a las personas que no cumplen con la ley y que cometen ilegalidades. Creo que es bien importante que la Corte haga justicia y ésta pueda mostrar que tiene la capacidad de hacer las cosas y que la gente pueda confiar en su sistema de justicia.”

jueves, 22 de abril de 2010

¿Cómo afecta una erupción?

Por Marlon Barrios
InCyTDe

Observa la siguiente gráfica:


En ella observamos un corte esquemático de esos conos de tierra que llamamos volcanes. Cuando un volcán hace erupción, el magma (roca derretida) del núcleo terrestre sale a la superficie. Además de magma pueden salir gases, polvo, cenizas, lodo, piedras y vapor de agua. Cuando un volcán explota o hace erupción, la nube de polvo y ceniza que emerge puede viajar por el aire y cubrir grandes distancias.

Ahora observa esta figura:



Un volcán situado en Islandia hizo erupción el 20 de marzo de este año (2010). Para el 10 abril las cenizas habían viajado 1000 Km y empezaban a afectar la Europa continental. El 20 de abril la traza de cenizas había llegado a Moscú, a 3000 Km de Islandia. El tráfico aéreo del norte de Europa se paralizó. Un cálculo grueso del impacto económico a las líneas aéreas, causado por esta “broma de la naturaleza”, llegaría a los 1000 millones de Euros. Esto es aproximadamente 1/4 del presupuesto general de gastos del Estado de Guatemala.

Ahora imagina…
¿Cuántas ciudades de Guatemala podría afectar una erupción del Volcán de Fuego?
¿A cuánto ascendería el impacto económico de una erupción volcánica en Guatemala?
¿Es el hombre mas “fuerte” que la naturaleza?

¿Habrá guerra nuclear?

Por Marlon Barrios
InCyTDe

Mira la siguiente gráfica:

En ella observamos el principio de la Fisión Nuclear. El neutrón rompe un núcleo de uranio y produce: dos núcleos “hijos”, neutrones libres y energía. Una reacción en cadena de este tipo produce mucha energía, que puede ser utilizada para fines pacíficos: electricidad;… y también para armas de destrucción masiva.
Ahora mira esta figura:
Utilizando energía nuclear para hacer armas se puede fabricar una “cabeza nuclear”, proyectil balístico de largo alcance, que tiene potencia para destruir un área circular de 15 kilómetros de radio. De Mixco a Santa Catarina Pinula hay unos 13 Km en línea recta. Una bomba atómica arrojada en El Trebol destruiría toda la capital de Guatemala.

A inicios de abril del 2010 se firmó en Praga, capital de la República Checa, un tratado de “desarme” entre las potencias nucleares. Rusia y Estados Unidos acordaron “reducir” sus cabezas nucleares a un máximo de 1675 en un plazo de 7 años. Si ambos cumplieran lo firmado, en el 2017 habría unas 3350 bombas de este tipo.

Ahora imagina…
¿Cuántas ciudades se destruirían en una guerra nuclear?
¿Crees que esta guerra se produzca?

lunes, 12 de abril de 2010

¿Tendrán alguna relación las guerras y el petróleo?

Mira este mapa:
En él se observan los datos de producción y ubicación de las mayores compañías petroleras del mundo. En las tablas puedes ver los nombres y los países sedes de estas mega compañías. Ahora analiza, "casualmente", las últimas guerras, militares o mediáticas, emprendidas por Estados Unidos y la OTAN han sido contra países como Iraq, Irán, el Medio Oriente y Venezuela.
¿Y tu que opinas?

Momentum en 120-80


Artes Landívar
Instituto Guatemalteco Americano IGA
Instituto de Danza e Investigación del Movimiento

Presentan a:
MOMENTUM
Compañía de Danza Contemporánea

En 120-80

Teatro Dick Smith (IGA)8, 9, 10, 22, 23, 24 y 30 de abril20:00 horasAdmisión: Q60 y Q30 estudiantes con carné
www.momentum-danzaguate.com

Festival internacional de títeres “Titiritlán”



Organizado por tercer año consecutivo por la asociación de títeres “chúmbala cachúmbala”, y replicado en Antigua Guatemala gracias al apoyo del Centro de Formación de la Cooperación Española en Antigua, la Alianza Francesa de Antigua, el Proyecto Cultural El Sitio, la Municipalidad de la Antigua y la Casa del Mango...

Entrada libre, lo que significa que son libres de venir si les da la gana, y nadie en ningún momento va a tratar de impedirlo de ninguna manera, aunque eso sí, la policía municipal se encargará de recordarle que si no paga su “impuesto de parqueo” lo va a pagar después multiplicado...

Miércoles 14 de abril
El Pez Soñador (Chile)
Parque de la Escuela de Cristo
3:00 P.M.

Jueves 15 de abril
Grupo Castiluce (Uruguay-Costa Rica)
Casa del Mango (la Merced)
7:00 P.M

Viernes 16 de abril
El Pez Soñador (Chile)
Proyecto Cultural El Sitio
7:00 P.M.
Sábado 17 de abril
Grupo Chúmbala Cachúmbala (Guatemala)
Atrio de la Compañía de Jesús
7:00 P.M.

domingo, 11 de abril de 2010

Guatemala y una nueva comunidad latinoamericana

Equipo de Análisis Político
URL

En febrero de este año, con ocasión de la XXI Cumbre del Grupo de Río y de la II Cumbre de América Latina y El Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC), 32 representantes de igual número de países, suscribieron en la Riviera Maya (Playa del Carmen, Cancún, México) la Declaración de la Cumbre de la Unidad de América Latina y El Caribe. En ella decidieron constituir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, como “espacio regional propio”. La novedad de esta instancia, la unanimidad de la declaración, la exclusión de EE.UU. y Canadá (Honduras no fue invitada), así como la insistencia en “avanzar en la unidad e integración política, económica, social y cultural... y en la identidad latinoamericana y caribeña”, provocaron una amplia cobertura de prensa, no pocos comentarios de apoyo, pero también escepticismo o velada crítica.

El tiempo transcurrido desde esta reunión, permitió acumular preguntas y dudas sobre el objetivo del cónclave. En efecto, se plantean cuestiones como las siguientes: ¿De qué tipo de organización se trata? ¿Hasta dónde podrá reunir las expectativas e intereses tan diversos de los Estados latinoamericanos y de El Caribe? ¿Cuáles serán sus alcances reales, su viabilidad y sostenibilidad? ¿Significará el final de la OEA, se tratará de una instancia más o la Comunidad tendrá un mejor desempeño que aquella, sobre todo a la luz de lo ocurrido en los últimos años? ¿Qué significará, en la práctica, la ausencia de EE.UU. en la nueva Comunidad? ¿Qué ventajas o perspectivas ofrece una Comunidad como la indicada para países pequeños como los centroamericanos? ¿Cómo se logró el alto grado de coincidencia que permitió la unanimidad de la declaración de esta Cumbre? ¿Cómo será el futuro próximo?

La constitución de la OEA en 1948, es el antecedente más directo. Aquella organización se desarrolló al calor de la lucha ideológica entre dos modelos de desarrollo social, político y económico, característicos de la bipolaridad mundial, producto de la Guerra Fría. No obstante, la OEA también contribuyó a que el diálogo se desarrollara entre las diversas cancillerías latinoamericanas.

Durante la década de 1980 por ejemplo, el proceso de paz en Centroamérica, apoyado por el Grupo de Contadora, culminó con la creación del Grupo de Río, en diciembre de 1986. La actual Declaración de Cancún es expresión de la continuidad del trabajo iniciado por el Grupo de Río. El mismo puede considerarse como una manifestación de la llamada “flexibilidad del sistema bipolar” , gracias a la cual se pudo iniciar un diálogo político que permitió crear plataformas de interacción entre los países latinoamericanos. A este antecedente se añade un segundo, que también es de actualidad: la escasa operatividad de la OEA. En efecto, el conflicto de las Islas Malvinas y las dificultades para resolver el reciente golpe de Estado en Honduras, a varias décadas de distancia uno del otro, constituyen dos ejemplos de ello. El conflicto de las Islas Malvinas (1982), demostró como el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) no fue capaz de funcionar para situaciones concretas y asegurar la defensa de sus miembros, frente a agresiones externas. Esta disfuncionalidad del sistema de defensa, llevó entonces a los Estados latinoamericanos, a desarrollar espacios de diálogo común. Así, la razón de ser del Grupo de Río fue durante años, la existencia de un diálogo común, fuera del control “ideologizado" de EE.UU., que en gran medida, concretizaba la OEA.

¿Existe América Latina y El Caribe como una comunidad de destino ?

Las respuestas a la interrogante anterior, han variado dependiendo de los momentos históricos y de las fuerzas políticas en presencia. En efecto, el sueño de Bolívar de una unión de repúblicas hispanoamericanas expresado en el Congreso de Panamá (1826), contrasta, por ejemplo, con los momentos difíciles en los que se produjeron, tanto la disolución de la Gran Colombia (1830) como la fragmentación de la Federación Centroamericana (1840). Tuvieron igualmente efectos desintegradores, las intervenciones europeas y las guerras entre los propios países latinoamericanos, derivadas fundamentalmente estas últimas, de conflictos de fronteras (1860-1883). También separaron a los países, las intervenciones militares estadounidenses en El Caribe y Centroamérica (1898-1933). El conjunto de estas situaciones diversas, ha correspondido a grandes rasgos, a confrontaciones entre el Proyecto de Bolívar por una parte y al Proyecto Monroe por la otra, como modelos de conformación del futuro del subcontinente que, con altibajos, estuvieron latentes en América Latina y El Caribe durante décadas.

Una lectura de la historia de América Latina… muestra que la región estuvo sometida continuamente a alguna forma de dominación externa: colonial, en la época anterior a las guerras de independencia; semicolonial, durante el siglo XIX y hasta finales de la Segunda Guerra Mundial; neocolonial, desde 1945 en adelante. Cada uno de estos sistemas de dominación exterior se apoyó parcialmente en factores opresivos internos de la propia América Latina…cada uno de estos sistemas de dominación provocó rebeliones nacionalistas y antihegemónicas en su contra… En nuestra época se plantea seriamente, por primera vez, la posibilidad de realizar la empresa liberadora, no con el apoyo de otra gran potencia, sino a través de la unidad y solidaridad de los pueblos oprimidos de éste y otros contenientes. La alianza, la integración y la cooperación Sur-Sur frente a la dominación del Norte y el desarrollo autosostenido para escapar a toda dependencia, son las consignas progresistas más reciente. La anterior cita de Demetrio Boersner, fue formulada durante la segunda mitad de la década de 1990. Se anticipó a un período en el que el panorama político de América Latina, empezó a registrar cambios en la integración de la mayoría de los gobiernos, respecto de lo sucedido décadas anteriores. En efecto, como consecuencia del desencanto con las políticas neoliberales y sus efectos (eliminación de subsidios a las tarifas de los servicios públicos, privatizaciones, disminución del gasto social, desregulación del trabajo y disminución de la seguridad laboral, cierres y quiebras de empresas, entre otros), en muchos países latinoamericanos se registró un creciente “voto de castigo” en contra de tales opciones. Ello ocurrió a partir de 1998, cuando tuvo lugar la primera elección de Chávez en Venezuela. En este nuevo contexto y a pesar de las ventajas y beneficios que habían anunciado los teóricos del libre mercado para América Latina y ante los resultados contrarios, el electorado fue paulatinamente retirando su confianza a los partidos y candidatos de derecha y de centro derecha. Así, en poco más de una década (1998–2010), cambió la integración en la mayoría de gobiernos de América Latina: en la actualidad, únicamente México, Colombia, Perú y Chile son los países importantes (por su dimensión geográfica, económica y poblacional) gobernados por opciones de derecha y centro derecha, frente a una situación que era distinta diez años antes. En el marco de las variaciones en las preferencias del electorado latinoamericano, aparecen dos grupos de países en América Latina, con dos visiones sobre el futuro del continente. El primero es el representado por la Alternativa Bolivariana para América (ALBA), creado en 2004 a iniciativa de Venezuela y Cuba. Al mismo se sumaron Bolivia (2006), Nicaragua (2007), temporalmente Honduras (se incorporó en 2008 y se retiró en 2010), Ecuador (2009) y tres países del Caribe de habla inglesa (Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas). El ALBA agrupa a los gobiernos situados más a la izquierda del espectro político y más críticos de EE. UU. El grupo aparece influido por el liderazgo del Presidente Chávez de Venezuela, aunque últimamente, se note un descenso en su protagonismo. El segundo grupo de países está integrado por el resto de los Estados latinoamericanos y caribeños. Aparece menos articulado internamente que el anterior, más amplio en su número y por ello, más difuso en sus posicionamientos. El liderazgo corresponde a Brasil, por su indiscutible peso regional y el del Presidente Lula. Las características personales y políticas del Presidente Lula le permiten, además, ser un interlocutor válido con el ALBA, lo que acrecienta el liderazgo continental de este último.

Las agendas y los liderazgos regionales Debe señalarse la importancia que para las relaciones internacionales de América Latina, tuvo tradicionalmente la actuación de México (principalmente entre 1940 y 1990), como un factor de equilibrio y distensión, en el extremado alineamiento que EE. UU. le exigió a América Latina y al Caribe, sobre todo durante los peores años de la Guerra Fría. El protagonismo mexicano empezó a declinar en las postrimerías de la administración del PRI y fue más marcado durante la administración del Presidente Fox. Ello, cuando México pareció redefinir el carácter de sus relaciones con EE. UU., de una forma distinta y más subordinada. La actual constitución de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y el papel importante que en dicha iniciativa parece haber tenido México (según la información que los medios han destacado), marcaría una renovada presencia del protagonismo mexicano, que “retornaría sin haberse ido” a la escena política latinoamericana. La dimensión de México a nivel continental, fundamentaría igualmente tal protagonismo .

Por su vecindad natural, la nación mexicana está destinada a mantener un vínculo económico y político extremadamente fuerte con su eterno socio principal: EE.UU. Dicha cercanía y vinculación con la superpotencia, que aparentemente es una debilidad para México, bien aprovechada puede ser una fortaleza, como lo demuestran algunos beneficios comerciales que ha obtenido de su pertenencia al Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés). Ello, pese a las críticas de sectores sociales por los efectos perniciosos en contra de los trabajadores de las regiones agrícolas más pobres del país. En sus esfuerzos por equilibrar su exceso de dependencia hacia su vecino septentrional, México tradicionalmente ha ejercido un fuerte liderazgo en el ámbito hispanoamericano, aunado a sus relaciones cordiales con Brasil y El Caribe.

El boom brasileño de los últimos años, coincidió con la pérdida de influencia de México en el contexto latinoamericano. Es por ello que la cumbre de Playa del Carmen, le ha permitido rescatar su liderazgo regional, replanteando así una nueva política hacia el hemisferio que revierta la tendencia de los últimos años. Es posible incluso que la estrategia mexicana consista en plantear, de una manera muy pragmática y realista, una hegemonía regional compartida con la potencia sudamericana que, en todo caso, habrá de ser aceptada por esta última.

Encabezado como ya se indicó por su carismático mandatario, el ex líder sindical Luis Inázio Lula da Silva, Brasil está dejando atrás su tradicional política de bajo perfil en el escenario mundial, limitada al ámbito sudamericano. En efecto, a través de la consolidación de esta influencia, Brasil busca proyectarse como potencia mundial, más allá de la escena latinoamericana. Sus esfuerzos para obtener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y los recientes rumores de una eventual candidatura de Lula para la Secretaría General de dicho organismo, son señales claras de la nueva política de este país. Es así como Brasilia ha trazado una política independiente, que no sólo le ha llevado a mejorar sus relaciones con las otras naciones BRIC, sino que lo ha impulsado incluso a fortalecer sus vínculos con potencias intermedias, que puedan permitirle hacer un mayor contrapeso al “Norte” (como Irán). Al mismo tiempo, mantiene equilibrios en sus relaciones internacionales, basadas en el intercambio activo y la cordialidad con el resto de potencias industrializadas.

Respecto del ámbito estrictamente hemisférico, Brasil es sin lugar a dudas, el mayor contrapeso para EE.UU. Ello, gracias a un hecho histórico muy influenciado por la geografía: su grado menor de vinculación con la superpotencia, de la cual siempre ha sido menos dependiente, en comparación con México o Canadá. En este contexto, la nación del sur ha decidido trascender más allá del área meridional y asumir un rol de liderazgo integral en el subcontinente. Tal política no sólo puede observarse en las crecientes visitas del Presidente Lula y de otros dignatarios brasileños a Centroamérica y el Caribe, aunadas a su cada vez más activa participación en foros regionales de diverso tipo y al incremento de su comercio con el área. De igual forma, se observa su mayor beligerancia política. Así lo refleja su involucramiento en temas cruciales como la incorporación de Cuba al sistema interamericano y la crisis de Honduras, en la que el gobierno de Lula ejerció un fuerte liderazgo que neutralizó a Washington, en su hegemonía automática.

Ante la posible intención mexicana de promover una suerte de bipolaridad cordial en Latinoamérica y el Caribe, faltará ver si Brasil acepta esta dualidad o si, por el contrario, opta por imponerse como único “número uno” del subcontinente y por ende, obligar a México a conformarse con el rol de “segundo de a bordo”. En este contexto, resulta indiscutible la primacía brasileña en la parte meridional del hemisferio, dada su incuestionable predominio en la Unión de Naciones del Sur (UNASUR) y demás instancias sudamericanas. Faltará ver si la misma puede imponerse también en Centroamérica y el Caribe, en donde México ha sido históricamente, el país latinoamericano “grande” con mayor presencia, no dispuesto a perder esta hegemonía relativa.

Contrastando con las agendas anteriores, el posicionamiento del ALBA, es más radical, al atribuir la problemática de las naciones latinoamericanas y caribeñas a la dominación de los países del Norte, particularmente de EE. UU. La propuesta de tal alianza se ampara en los postulados de la cooperación Sur-Sur y en la conformación de bloques regionales y subregionales de países no industrializados. Estas directrices permitirían a la región, alcanzar el desarrollo en forma endógena, a través del establecimiento de alianzas entre los países del área, que los llevarían a liberarse de los intercambios desiguales que han mantenido con las potencias industriales. Con base en tales premisas, las repúblicas del ALBA considerarían a la Comunidad Latinoamericana y Caribeña, como un nuevo organismo hemisférico, que al dejar fuera al Canadá y a los EE.UU., es capaz de reemplazar a la OEA; considerada un instrumento de dominación estadounidense que debe desaparecer.

¿Cómo se avizora el futuro?

La realidad parece indicar que la percepción de los países del ALBA, resultaría menos viable en el corto o mediano plazo. En primer lugar, por la imposibilidad de abstraerse, sin más, de la influencia de EE. UU. En segundo término, porque conviene interrogarse sobre la capacidad de crear un ente nuevo, con las características que visualiza Venezuela. La realidad apunta más bien, al predominio de las opciones de Brasil y México, en cuyo caso deberá buscarse el mayor grado posible de conciliación con las repúblicas bolivarianas, si realmente se desea evitar que, por enésima vez, el disenso pueda conducir al fracaso de la integración latinoamericana y que lo tratado en Playa del Carmen se quede, una vez más, en buenas intenciones.

Hay que tener presente que la iniciativa de crear la Comunidad, fue bien recibida por el ALBA, en gran medida porque coincide con la propuesta “latinoamericana” de Chávez. En efecto, tal propuesta fue lo suficientemente general y amplia como para… “avanzar en la unidad y en la integración política, económica, social y cultural, en el bienestar social, la calidad de vida, el crecimiento económico…el desarrollo independiente y sostenible, sobre la base de la democracia, la equidad y la más amplia justicia social” (según indica la Declaración). En estos términos, todos los países podrían encontrar cabida en la nueva organización. Por otra parte, el hecho que EE. UU. y Canadá no sean miembros de la Comunidad propuesta, no significa que los intereses de tales potencias (sobre todo los de EE.UU.) estén ausentes. En efecto, importantes aliados estadounidenses (como Colombia, México y ahora Chile) así lo garantizarían. Todo lleva a pensar que si hasta ahora, la declaración de la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños no ha provocado tanto rechazo dentro de los intereses conservadores estadounidenses y latinoamericanos, es porque quizás piensen que la organización nunca se desarrollará.

La viabilidad de un proyecto iberoamericano y caribeño en el largo plazo, como el de la Comunidad que se ha propuesto en Playa del Carmen, hace que merezca la pena buscar la conciliación gradual de las discrepancias entre unos actores y otros. Debe prevalecer la tolerancia y la inclusión de los más pequeños y débiles, a la manera del proceso europeo, si realmente se quiere llegar a feliz término. El papel de los principales actores, como Venezuela, Chile y en especial Brasil y México, será determinante en esta dinámica. El pensamiento progresista y democrático de América Latina y El Caribe, debe considerar que se trata de una iniciativa importante para la cooperación, el desarrollo y la emancipación de los pueblos del continente.

Impunidad, ¿Tenemos el gobierno que merecemos?

Por: Francisco Rodríguez
Quetzaltenango

Sobre la impunidad dentro del sistema o la ineficacia de las autoridades mucho se ha dicho, al punto que los temas pueden llegar a tener la misma relevancia que el cáncer que puede causar el uso del celular: es una amenaza, sí, pero es un mal causado por algo de lo que quiérase o no, dependemos. Los temas podrán desencadenar debates acalorados, tan gastados ya, en los que las soluciones mesiánicas no dejarán de tener un espacio reservado. Quien debate el tema se entiende a sí mismo como un afectado más, por lo que la media de las conclusiones coinciden en creer que poco se puede hacer al respecto. Por ejemplo: ¿Puede usted reconstruir su aparato telefónico para eliminar la radiación que utiliza para funcionar? ¿Puede usted depurar el sistema para eliminar la impunidad? Con toda seguridad puedo decirle que yo no; lo que sí puede hacer es el esfuerzo para alejarse un poco del celular o sencillamente presionar al gobierno... Pero claro, las soluciones son aún más gastadas puesto que incluso quien conoce poco del tema puede proponerlas, aunque en realidad, llama la atención que incluso teóricos coincidan con ellos. Cuando de problemas sociales se habla, no pueden ser tratados como moda, si se habla de corrupción como problemática de siempre no será producto de la costumbre a la queja, será reflejo de la constancia del hecho, es decir, repetición de la percepción.
En este sentido habrá que entender el problema como algo que no siempre radica en la estructura, sino en quienes la componen. No es casualidad que la impunidad tenga una relación proporcional en cuanto a los recursos del Estado: entre más limitado se vea este en lo económico, se cometerán más abusos en contra del mismo y viceversa. El funcionario entrará en una dinámica de exceso de demanda y escases de oferta en cuanto a los recursos estatales, lo cual le otorgará cierta cuota de poder que usará para elegir aplicar o no la ley a grupos específicos de acuerdo a conveniencias particulares.
Por tanto, la impunidad como tal dobla su problemática al momento de ser un fenómeno social de naturaleza puntual, es decir, que al encontrarse con una estructura que padece de debilidades en múltiples áreas, aprovecha uno de estos vacíos para actuar al margen de la ley sin necesidad de tener repercusiones en el sistema total. En este sentido, quien comete asesinato podrá no importarle el entender cómo funciona el sistema de justicia, estará más interesado, y a la vez más tranquilo, de saber que este sistema tiene una falla que le permitirá no tener que declarar ante un juzgado. Esto nos deja con un asunto que al momento de ser intentar ser tratado, la eficacia de una política pública enfocada a lo macro se verá limitada puesto que el problema se da mayormente en lo micro.
En el caso de un asesinato contra un estudiante universitario, y siguiendo en la línea de lo expuesto anteriormente, entenderemos que no habrá un único estudiante asesinado, se comprenderá que los casos de homicidios de cualquier tipo sobrepasan la capacidad de atención del Estado y que en la mayoría de ellos poco podrá hacer. Las causas de este desborde de violencia podrán ser distintas (un conflicto armado por ejemplo), por lo que no todo debe dejarse en manos del órgano central. Si se sabe que este es disfuncional, debe ser, además de señalado, apoyado.
En la ciudad capital podrá existir (para bien o para mal) una CICIG que apoye en casos de alto impacto, pero en casos locales, puntuales, será muy difícil que Castresana muestre interés, lo cual recuerda la existencia de un último actor responsable para la presión superior: el ciudadano. Así como el buen gerente debe saber limpiar el sanitario para pedir que esté limpio, el buen ciudadano no puede exigir a sus autoridades encargarse de hacer justicia si no se interesan por hacer que esta se cumpla. Si bien es cierto que el funcionario público existe para que la sociedad pueda desocuparse de asuntos de gobierno o seguridad, es precisamente esa etiqueta de “público” la que le da la calidad de subordinado para con la población, lo que convierte a la sociedad en el jefe de estos empleados.
¿Por qué cuando se asesina a un estudiante el movimiento universitario no se pronuncia? Si la víctima es uno de ellos ¿Por qué cuando se conocen casos en los que un funcionario público comete abusos de poder la población no exige su destitución? Si ellos mismos son quienes delegan ese poder. No en todos los casos podrá decirse que es falta de información puesto en su mayoría son difundidos, aunque quizá no con la imparcialidad que debería, pero los elementos que supondrían ser los detonadores están allí.
Mientras no sea el mismo ciudadano quien se dé a la tarea de cubrir estos espacios vacíos y curar así un poco el cáncer, usted estimado lector no debe preocuparse, la vida de la comunidad podrá seguir pasando, esperando tener triple saldo un día, y no tener necesidad de justicia al siguiente.

El metarelato de la justicia y el inframundo de la impunidad en Guatemala

La sociedad guatemalteca históricamente se ha caracterizado por engendrar, reproducir y consentir socialmente ciertos flagelos sistémicos que en el espacio-tiempo de nuestra historia social han mermado los cimientos de la institucionalidad democrática del Estado; flagelos que como el nepotismo, caudillismo, corrupción, burocratización y clientelismo se han convertido en las prácticas sociales y “políticamente viables” para el funcionamiento fáctico, inequitativo, amoral y pseudo político de un sistema que opera a través de los fallos, intencionalidad sectorial y reacomodamientos del diseño institucional del Estado-Nacional guatemalteco.

Esta reconfiguración institucional, desemboca inequívocamente en la construcción positivista en el imaginario colectivo del metarelato de la justicia, éste entendido como aquel escenario aspiracionista ciudadano en donde se respeta y reconoce formalmente la institucionalidad jurídica del país, el imperio de la ley, principio de legalidad y el Estado de Derecho liberal, elementos inherentes de la democracia representativa que efectivamente en el contexto guatemalteco no son aplicables política ni empíricamente comprobables; ya que la cuestión del acceso y administración de la “justicia” aún se dirimen en los vericuetos clientelares del inframundo de los honoratiores, los cuales han instalado un entramado complejo, rentable y funcional de “redes de lo político”, que a través de la manipulación mediática, componendas políticas, exenciones fiscales, linaje, extracción de rentas, deformación del aparato legal, especulación del mercado y discrecionalidad han logrado erigir una maquinaria política híbrida integrada por operadores administrativos y funcionarios de Gobierno, empresarios, militares, profesionales y ciudadanos que tienen como finalidad última: mantener el status quo y establishment, a través del blindaje normativo de las acciones y decisiones de sus integrantes provocando una cultura institucional de caos, desorden y anomia, que indudablemente favorece la incursión de nuevos actores y manifestaciones extra sistémicas como el narcotráfico, crimen organizado y hasta las propias comunidades que utilizan el recurso del linchamiento como un acto de impartir justicia por sus propias manos, poniendo en tela de juicio y sopesando el debate sobre la reforma política del Estado y sus instituciones.

Las implicancias sociales de esta cultura de impunidad son de variada índole, pudiendo resaltar la debilidad de la institucionalidad democrática del Estado -partidos políticos, organizaciones sociales, Universidades, sindicatos, entre otros-, la cultura de la violencia sistemática y paraestatal, erosión de la moral humana y ética política, reconstrucción del paradigma de la democracia tutelada, la reificación del sujeto social que con mayor regularidad interpreta la impunidad como actos “socialmente aceptados y normales” de nuestra Administración Pública favoreciendo la consolidación de una cultura de apatía, indiferencia y asimilacionismo ciudadano frente a las problemáticas estructurales de país en donde la impunidad campea y penetra las ya amorfas y agonizantes instituciones políticas y sociales del país.

Para contextualizar y ejemplificar el análisis sobre el metarelato de la justicia y el inframundo de la impunidad en Guatemala, tomaremos uno de los casos más paradigmáticos de nuestra historia política contemporánea: el Caso Gerardi que busca dilucidar el asesinato del Obispo Juan José Gerardi Conedera ocurrido en 1998 luego de la presentación del informe de Recuperación de la Memoria Histórica -REMHI-, caso que todos sabemos se ha visto entrampado por las artimañas judiciales, intimidaciones y amenazas, campañas de desinformación, presentación de pruebas falsas y compra de voluntades jurídico-políticas para favorecer el enquistamiento institucional de la impunidad, al otorgar recientemente los tribunales de justicia guatemaltecos la redención de pena y la consiguiente libertad anticipada del coronel Byron Disrael Lima Estrada, por supuestos “actos de buena conducta y laboriosidad dentro del penal”. Lima Estrada fue condenado a veinte años de prisión al ser responsabilizado de ser coautor de la ejecución extrajudicial del Obispo Gerardi, hecho que nuevamente indigna y pisotea la alicaída democracia guatemalteca, en donde nuevamente las “redes de lo político” y los honoratiores logran violentar el respeto y reconocimiento de los derechos humanos, retorcer el incipiente y mal encarnado Estado de Derecho, consolidar una cultura de impunidad que se ha institucionalizado en el aparato público haciéndola una práctica social recurrente en la real politik, cooptando y redefiniendo actores políticos, entidades gubernamentales, ideologías y decisiones distanciándonos más del imaginario social de la justicia convirtiéndola en un metarelato, cristalizado en discursos institucionales y fetiches de poder retórico, pero que difícilmente se traducirán en prácticas colectivas en nuestro resquebrajado y falente sistema político.

jueves, 8 de abril de 2010

Mujeres notables de América Latina: anécdotas para la juventud


Angélica Aguilar Gutiérrez
Investigadora INGEP
URL

Ser joven implica una mayor apertura a los principios democráticos y una mayor posibilidad de protagonismo en la construcción nacional. Los jóvenes son más proactivos, propositivos y dedicados en el desempeño de sus labores cotidianas. Sus mentes, ávidas de conocimiento, se inclinan más por el trabajo en equipo, son más respetuosos de la diversidad y proclives a la innovación. Repletos de fuerza vital, fe y esperanza en el futuro, son tierra fértil que debe cultivarse y alimentarse con valores de humanidad. A nosotros, los latinoamericanistas, nos gusta conversar con ustedes porque su capacidad de atención y notable interés en todo cuanto les rodea, les sirve siempre para ser mejores. Para vivir mejor.

En esta ocasión quiero conversarles sobre política. La política es siempre un escenario complejo. Su definición clásica de gestión del conflicto social nos permite intuir que es un camino realmente escabroso el que se abre ante nuestros pasos. Sabemos que la sociedad guatemalteca adolece de cohesión; de un ordenamiento que posibilite la convivencia en armonía, con solidaridad y cooperación; de ciertos valores y principios que nos permitan a los guatemaltecos vivir con dignidad y confianza en el futuro. Por eso, muchos de nosotros buscamos construir democracia; por eso, otros tantos hacemos énfasis en la inclusión y también por eso mismo, el tema de las mujeres adquiere gran importancia para países como el nuestro.

A razón de la elección de doña Laura Chinchilla como presidenta de la hermana República de Costa Rica y el recién celebrado día internacional de la mujer, vienen a mi mente ciertas anécdotas interesantes que deseo compartirles. Recuerdo hace algunos años haber leído un artículo en el diario chileno La Tercera que hablaba sobre el debate político de las otrora aspirantes a la presidencia de la República doña Soledad Alvear y doña Michelle Bachelet. El contenido del artículo se desarrollaba en función a la propuesta programática de ambas candidatas: “diálogo social” y “desarrollo con valores”. Ambas propuestas podrían encajar bien en un escenario como el nuestro, aunque no es mi objetivo interpelar en este artículo a quienes disparatadamente llevan a cabo lo contrario en Guatemala, desde posiciones antagónicas irreconciliables. Solamente lo subrayo porque se que, en su agudeza, ustedes lo han notado.

Un punto que pretendo sacar a relucir es que no debe extrañarnos este tipo de planteamientos políticos cuando viene de mujeres ilustres. Las mujeres somos en general más proclives a las soluciones conciliadoras. No es casualidad que el movimiento feminista se desarrolle desde organizaciones sin jerarquías rígidas preestablecidas y en contextos de cooperación y coordinación entre iguales. De otro lado, pensar en una gestión más digna, más allá de un dispendio irresponsable de recursos, es una práctica bien conocida por muchísimas mujeres en todo el mundo y replicable con ciertas regulaciones y disciplina en el ámbito político. Hemos pasado muchos años estirando la economía doméstica y manejando con racionalidad los recursos siempre escasos para garantizar la mejor calidad de vida de quienes son nuestra responsabilidad prioritaria como mujeres, hijas, hermanas, madres, esposas, profesionales y sobre todo seres humanos.


Sin embargo, no es el programa de ambas candidatas lo que me invita a reflexionar sobre ellas. Son sus calidades y la relación de las mismas con las de la politóloga, hoy presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla. Sabemos que Alvear apoyó en un ejercicio solidario y de disciplina partidaria la participación en la contienda electoral de Bachelet y escribió su parte de la historia los años en que ésta última fue presidenta de Chile. Sabemos también que al igual que Chinchilla son brillantes profesionales dedicadas al servicio público desde una postura profesional y humanitaria. Lo que realmente quiero subrayar, como lo hiciera la Tercera en su momento, es que son mujeres notables con logros y conocimientos técnicos en distintas áreas, que las respaldan y los han puesto al servicio de su país. Han logrado sobrepasar las barreras que obstaculizan el avance de las mujeres con ambiciones políticas, desarrollando estrategias para neutralizarlas. Sin duda son poseedoras de grandes fortalezas personales y psíquicas, a diferencia de algunas medianías masculinas que pululan en ciertos congresos y partidos políticos de nuestros países latinoamericanos. Además, se ven sometidas constantemente a exigencias de rendimientos excepcionales y diferenciales, dado su rol de pioneras.

Son mujeres notables, entre muchas otras, de aquellas a quienes debemos en la historia nuestro derecho al sufragio y a la relativa libre emisión del pensamiento en países abatidos por el subdesarrollo. Cada vez que alguna de ellas tiene un logro tan importante es un placer celebrarlo y exhortar a la creación en nuestro entorno de más espacios adecuados para el mejor desarrollo de muchas potencialidades anónimas vestidas de hijas, hermanas, madres, esposas, compañeras, amigas y profesionales, apelando a la voluntad y disposición de escucharlas, de recibir tanto de lo que tienen para entregarnos. ¿Conocen ustedes alguna de estas mujeres en nuestra Guatemala? Estoy segura que sí. Los invito a que me cuenten, los invito a que las apoyemos y compartamos sus historias de vida, los invito a construir nuestra democracia. Ellas son grandes ejemplos de amor y servicio, en una manifestación permanente de humanidad incansable y perenne. Nosotros tenemos mucho que aprender de ellas, por la paz y el desarrollo de nuestro país. Un fraternal saludo para ustedes y hasta la próxima.


Si las mujeres nos vamos, se les acaba la fiesta

Lucía Escobar
Comunicadora de egresada de la URL

Las mujeres llenan misas, adornan iglesias, asisten a los curas y pastores. Son la columna vertebral de la Iglesia, tanto Católica como Evangélica. Sin embargo, son invisibles para la jerarquía, no tienen acceso a ningún espacio de poder ni a protagonismo a la práctica religiosa de las guatemaltecas y al camino que ellas van abriéndose dentro de la visión conservadora de la jerarquía eclesiástica.

Las guatemaltecas, la mitad de los casi 13 millones de habitantes del país, llenan las iglesias, los servicios religiosos y los templos. Ellas cargan procesiones, elaboran alfombras de aserrín, recogen la limosna y el diezmo, aportan la comida para el grupo de oración, quitan y ponen sillas, se encargan de las rifas para el equipo de sonido, hacen arreglos de flores para los altares, pasan la escoba, evangelizan en la escuela dominical, enseñan, transmiten las escrituras de la Biblia, oran, cantan y meditan. Todo lo hacen mientras cargan a los hijos en la espalda y dan la mano a otros tantos niños, propios y ajenos. Las mujeres guatemaltecas, al igual que sucede en muchos países latinoamericanos, son la columna vertebral de las Iglesias Evangélica y Católica, la fe que alimenta la religión. Pero, ¿retribuirá la Iglesia tanto trabajo y devoción?

Busquemos datos científicos, cifras que nos sitúen. Navego en Internet, llamo al Instituto Nacional de Estadística, pruebo con La Conferencia Episcopal de Guatemala, escribo a la Pastoral de Mujeres, me acerco a la Alianza de Iglesias Evangélicas. Nada, nadie parece contar con estadísticas separadas por género y religión. Así que, como una primera conclusión, podríamos decir que las mujeres siguen invisibilizadas en los estudios e investigaciones sobre religión y espiritualidad. En los monitoreos de medios de comunicación tampoco sobresalen noticias o reportajes al respecto.

Un dato no menor si tenemos en cuenta que si bien Guatemala es un Estado laico, así lo dice su Constitución, las religiones cristianas (en aumento la protestante o evangélica y en decrecimiento la Católica) aún tienen mucho poder e influencia en la política nacional, los medios de comunicación, la legislación y en la vida real de las personas. En un estudio del 2006 sobre afiliaciones religiosas, Pew Global Forum documentó que el 48 por ciento se autodenominan católico romanos, el 34 evangélicos y el 15 se divide en otras prácticas religiosas. Los porcentajes varían hasta en diez o más puntos, según la estadística que se consulte. Pero de las mujeres, ninguno dice nada.

Este sólo es el campo cuantitativo. Si pasamos al cualitativo, podríamos encontrar respuestas diferentes. Empecemos buscando en la palabra escrita. Católicas, evangélicas, pentecostales y neopentecostales, todas se apoyan en un solo libro.

Y ¿qué nos dice La Biblia acerca de la mujer?
Servir es reinar

El Antiguo y el Nuevo Testamento están llenos de ejemplos sobre el papel de las mujeres en la sociedad y, sobre todo, en el que parece ser su reino por excelencia: la familia. En Proverbios 31, en la segunda parte se encuentra el poema “Elogio al ama de casa”, del que destaco un fragmento: “Más valiosa que las perlas, trabaja de buena gana con sus manos, se levanta cuando aún es de noche, distribuye la comida a su familia y las tareas a sus servidoras, con el fruto de sus manos planta una viña, fortalece sus brazos para el trabajo, su lámpara no se apaga por la noche, vigila lamarcha de su casa y no come el pan ociosamente”.

Y aunque esto fue escrito hace siglos, todavía el Papa Wojtyla, Juan Pablo II, en su carta Mulieris dignitatem (1988), subraya la misión irremplazable de la mujer como esposa, madre, hermana, y el beneficio que aporta a la sociedad en su progresiva inserción. Por supuesto, cada interpretación de estas palabras será distinta, y depende de la iglesia o el pastor al que se consulte. Por ejemplo, si confiamos en el estudio de Jesús García-Ruiz (2004), “sólo en Guatemala existen cerca de 25 mil pastores y 24 mil iglesias diseminados a lo largo y ancho del territorio nacional”.

Así de variada será, entonces la interpretación de la palabra. Busquemos una: Paola de Cabrera, vive en la ciudad capital, estudió en un colegio de monjas maristas y adoptó la religión evangélica al casarse hace 12 años. Desde esa fecha asiste regularmente al servicio los domingos, colabora en un programa de iglesia en casa y eventualmente asiste a un grupo de matrimonios que se reúnen por las noches a estudiar la Biblia. Para ella, dice, “la familia es la base de la Iglesia y la mujer es el pilar de la familia. En las manos y sabiduría de la mujer está el destruir su hogar o edificarlo”.

Sin embargo, no cree que su religión reconozca roles diferentes entre hombres y mujeres. “En las iglesias tradicionales de los pueblos sí se dan diferencias, pero no en las modernas que yo conozco. Incluso hay muchas pastoras importantes como Cecilia de Caballeros (esposa de Harold Caballeros, ex candidato a la presidencia de Guatemala), Helen Cohen de Monterroso (Iglesia El Shaddai) y Sonia de Luna, esposa de Cash Luna (figura de altísimo perfil mediático, propietario de medios de comunicación religiosos nacionales e internacionales).

La presencia de la mujer en la jerarquía católica se reduce al lugar de monja o ministra eucarística, ya que la cúpula vaticana niega firmemente el derecho a ejercer el sacerdocio a las mujeres. Siempre y cuando cumplan con el dictado en la Primera Carta a los Corintios, capítulo 11: “Por lo demás, ni la mujer sin el hombre, ni el hombre sin la mujer, en el Señor”, las evangélicas, en cambio, sí pueden ser predicadoras, ministras o pastoras, pero ni siquiera en la Iglesia Episcopal de Guatemala, con presencia en más de la mitad de los departamentos del país y parte de la Iglesia Anglicana, se conceden peldaños altos a las mujeres. No existe aún una obispa en territorio nacional, y el ejercicio de la mujer en la Iglesia es dado sólo mientras tengan a su lado un marido que las complemente.

Estos dictados de conducta, son los que la comunicadora y feminista Ana Silvia Monzón denuncia en el estudio “La derecha religiosa trasciende fronteras”: “los fundamentalismos refuerzan el papel de las mujeres como reproductoras y responsables de la crianza de niñas y niños, como compañera ‘idónea’ del hombre, su complemento, no en condiciones de igualdad sino de subordinación, ya que ella sigue representando lo impuro e inferior”.

Restauración total

Más allá de la jungla de asfalto, voy a conocer la experiencia de una pastora un jueves en Panajachel, Sololá, una comunidad turística originalmente poblada por indígenas kaqchikeles, pero en la que hoy en día conviven con guatemaltecos de varias etnias, así como con turistas extranjeros. Es la Iglesia Ministerio de Restauración Total Mi reto, uno de los 24 mil centros evangélicos del país, que bien podría caber en la definición de neo pentecostal o iglesia a la carta. La noche acaba de caer para los habitantes de ese pueblo a la orilla del Lago de Atitlán.

El salón, austeramente decorado, cuenta con una tarima, equipo de sonido amplificado, proyección audiovisual y sillas plásticas. Seis mujeres: dos indígenas, una extranjera y dos mestizas, ataviadas con una blusa “tipo polo” con el logo de Mi reto y una pandereta en cada mano, dan la bienvenida a los asistentes. Ellas son llamadas “servidoras”.

Poco a poco comienzan a llegar los asistentes, la mayoría mujeres con dos o tres niños y niñas cada una, y algunos padres y jóvenes. Se saludan de beso y abrazo, se acomodan en sus lugares, sacan o guardan La Biblia. Una joven se sube al escenario, sin más toma el micrófono inalámbrico y se pone a cantar alabanzas sobre una pista musical que comienza a sonar. Canciones dedicadas al Señor. Las servidoras también cantan y mueven la pandereta, toman rollos de papel higiénico y empiezan a prepararlos para quien pronto los necesite. Efectivamente, las lágrimas empiezan a aflorar.

Tras cuatro himnos de “calentamiento”, las servidoras toman a los niños de las manos y los llevan al salón de al lado, donde verán una película de Cristo, dibujarán, jugarán o leerán cuentos bíblicos. Mientras tanto, en la sala principal la pastora Lilian María de Meijer toma el micrófono, saluda, lee unas cuantas citas bíblicas, presenta un power point del cantautor argentino Facundo Cabral, luego proyecta en la pared un video filmado en Casa de Dios (la iglesia más importante de la ciudad capital), ora y platica con los asistentes sobre la depresión, el amor al prójimo y el servicio a los demás.

Más tarde, en su despacho, nos sentamos a conversar. Lilian es oriunda de Panajachel. Cuenta que comparte el ministerio con Benjamín Joseph Meijer, su esposo holandés, con quien hace diez años tenían una discoteca de nombre Thresome. Él se dedicaba a hacer tatuajes y piercings y a vender drogas de diseño. Tocaron fondo en ése mundo, ella intentó suicidarse tres veces hasta que se acercó a una iglesia. Allí tuvo experiencias extra sensoriales con Dios, y meses después convenció a su pareja: “El Señor nos levantó para romper moldes”.

Me aclara: “nosotros no creemos en la religión, somos seguidores de Cristo y de su palabra. Iglesias existen muchas, con cientos de ramificaciones, pero nosotros no nos basamos en doctrinas, sino en la palabra de Dios”. Luego hablamos del libro de Pablo a los Colosenses, capítulo 3, en el versículo que –dice– habla de la sujeción de la mujer al hombre. Lilian opina que da lugar a malas interpretaciones: “La palabra sujeta es sinónimo de sostenida, como cuando una pareja va caminando a la par; eso no quiere decir que ella no debe sobresalir”.

Me cuenta que muchas de las mujeres que llegan a su ministerio, antes acudían a otras Iglesias pero sufrían discriminación. Tuvo el caso de una señora frecuentemente maltratada por su esposo, y el pastor al que acudían le decía que tenía que aguantar. Un día el marido le roció gasolina en la ropa, queriéndole prender fuego. “Ahí intervenimos, le dijimos que Dios no mandó a la mujer para que la maltraten, y le aconsejé la separación legal; la ayudamos, nos metimos hasta al fondo: le conseguimos trabajo, la acompañamos. Ahora ella tiene un trabajo y está bien”, comenta la pastora, que a partir de ése momento formó un grupo de apoyo a mujeres para que estudien, mejoren su baja autoestima y se superen.



Y él te dominará...

El tema de la violencia de género no es broma en un país como Guatemala, con un nivel de impunidad del 98 por ciento en los casos de asesinatos a mujeres, y donde, según el matutino local Prensa Libre en su edición del 8 de marzo, “en los últimos cinco años, el número de mujeres asesinadas ha venido de menos a más, sumando en el último lustro más de 7 mil casos”.

Eso nos ubica en el quinto país del mundo donde más mujeres mueren violentamente de forma proporcional a la población, según un estudio presentado por la Procuraduría de Derechos Humanos dirigida por Sergio Morales. El vaso parece haberse derramado, por fin, con el caso de Gladys Monterroso, secuestrada y torturada durante trece horas, un día después de que su esposo, Sergio Morales, presentara un informe sobre los archivos desclasificados de la ex policía nacional, en el cual señala la participación de agentes del estado en asesinatos y abusos durante la recién finalizada guerra interna.

Durante 36 años, el ejército guatemalteco mantuvo militarizado el gobierno y sostuvo una cruenta lucha armada contra grupos guerrilleros que desde la izquierda y por medio de las armas pretendían liberar al país de las influencias ultraderechistas militares apoyadas por el gobierno estadounidense. Incontables atropellos contra los derechos humanos han sido documentadas dentro de ese período, incluidas las alarmantes cifras de desaparecidos y asesinatos políticos, unos doscientos mil según la Comisión para el Esclarecimiento Histórico.

La represión se extendió por el altiplano, enfáticamente sobre las comunidades mayenses que ya habían dado muestras claras de resistencia a la imposición de sistemas y formas de vida.Casualmente o no, la utilización del cuerpo de la mujer como botín de guerra para enviar un mensaje a esposos, hermanos o padres, reproduce la tendencia que se dio durante el conflicto armado interno, en el que la proporción de ejecuciones arbitrarias fue de dos niñas muertas por cada niño.

Pero fuera ya de la guerra, la situación de la violencia contra la mujer no es muy distinta. En el estudio “Por ser Mujer: limitantes del sistema de justicia ante muertes violentas de mujeres y víctimas de delitos sexuales”, dirigido por Kristin Svendsen, se evidencia que el 79 por ciento de las víctimas de asesinato conocía o tenía una relación previa con sus victimarios.

Para Ana Silvia Monzón, “mucha de la violencia hacia la mujer en Guatemala se debe al machismo que se fortalece con el discurso fundamentalista que pretende rescatar la ‘moral social’, y que ha dirigido sus ataques más furibundos contra las feministas y el feminismo, al cual identifican como el causante de la declinación de los valores familiares tradicionales; es decir, la autoridad de los hombres en el hogar”.

“Estas tendencias”, concluye Monzón, “son una reacción a los avances de las mujeres en las luchas políticas por sus derechos y están, lamentablemente, socavando las leyes, instituciones y construcciones simbólicas favorables a la secularización y a la igualdad entre mujeres y hombres”.

¿De quién es el cuerpo de la mujer?

Si los asesinatos de mujeres en Guatemala evidencian un grave problema social, la mortalidad materna por causas prevenibles es también es un indicador de la desigualdad existente de distintas áreas geográficas y sociales.

Según el Programa Nacional de Salud Reproductiva, la tasa global de fecundidad en el país es de cinco hijos por mujer, con 5.8 hijos en el área rural y 4.1 en la urbana, ubicando a Guatemala entre los países de la América latina con las tasas más altas de fecundidad. Esto provoca, además, que dos mujeres mueran diariamente por causas relacionadas con el embarazo, el parto y el puerperio, con una razón de mortalidad materna de 153 por cada 100 mil nacidos vivos. El impacto de muerte materna es tres veces superior en las mujeres indígenas.

En el estudio “Embarazo no planeado y aborto inseguro en Guatemala: Causas y consecuencias”, del Guttmacher Institute, se afirma que más de un tercio de las 180 mil guatemaltecas que enfrentan un embarazo no planeado buscan un aborto, penado por la ley; por lo tanto, lo hacen clandestinamente. Se estima que unos 65 mil abortos ilegales ocurren cada año en Guatemala, un equivalente a 24 abortos por cada mil mujeres en edad reproductiva.

De hecho, el aborto fue responsable del 10 por ciento de las muertes maternas en Guatemala durante el año 2000, según estimaciones del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. Dicho estudio afirma que, “aunque ciertamente otros países comparten algunos de los rasgos que han retrasado la adopción generalizada de la anticoncepción en Guatemala (una numerosa población indígena, prolongados períodos de conflicto civil, una poderosa alianza entre el gobierno y la Iglesia Católica y una temprana resistencia por parte de la izquierda hacia la planificación familiar), en ningún otro país de la región se han dado juntos estos cuatro rasgos”.

A pesar de esos datos alarmantes, el cardenal guatemalteco Rodolfo Quezada Toruño apareció en primera plana de los medios de comunicación guatemaltecos, en febrero de 2006, con balas en la mano derecha y pastillas anticonceptivas en la izquierda como muestra de rechazo a la Ley de Planificación Familiar. En el marco de una homilía en Catedral Metropolitana, el jefe de la Iglesia Católica pidió al presidente de ese entonces, Óscar Berger, que frenara la normativa que autorizaba a las instituciones del sistema de salud del país el facilitar métodos anticonceptivos a los ciudadanos para promover la planificación familiar, aduciendo que era equivalente a abortar.
Las iglesias evangélicas no se quedan atrás en su afán de controlar. En agosto del 2008, 71 diputados, encabezados por el presidente del Congreso, firmaron el llamado “Libro de la Vida”, un documento en el que se comprometen a legislar en defensa de la vida desde la concepción hasta su término natural. En la actividad participaron representantes de distintas iglesias y parte de la Junta Directiva del Congreso, lo hicieron de espaldas a la oposición y con el rechazo de varias organizaciones de mujeres.

Al día siguiente, el Colectivo Mujeres Por la Vida, la Paz y la Justicia emitió un comunicado en el que recordaba que “las jerarquías de las diversas Iglesias y los funcionarios de Estado están obligados constitucionalmente a hacer separación entre actividad política y credo religioso, ya que un Estado de Derecho debe reivindicar y proteger todas las diversidades que lo contienen”.
Una feligresía dinámica

En uno de los sectores más tradicionales del país, un campesino kaqchikel, Víctor de León, padre y abuelo de varios niños y niñas, no pierde la ocasión para aconsejar a sus familiares. Desde hace 25 años asiste a distintas iglesias, y aunque nunca ha llegado a ser pastor, es considerado líder espiritual en su comunidad. “Es bueno planificar la familia, es más pecado que los niños sufran. Yo he visto que muchos hombres en la comunidad maltratan a las mujeres, es por el machismo, que le dicen, pero a veces ellos no entienden, hay que hablarles, recordarles que así como Dios amó a la Iglesia, así hay que amar a la mujer. Es bueno que ellas se superen, que sigan adelante, que tengan un empeño y los hombres tenemos que apoyarlas”. De León es uno de los indígenas que rompe con los estereotipos y las formas de pensar fundamentalistas.Cómo él, mujeres dentro y fuera de las estructuras de las iglesias luchan por influir y modificar conductas discriminatorias dentro de lo que consideran su religión. No descansan y cuelan sus pensamientos en la jerarquía eclesiástica.

El presidente de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC), Dennis Smith, piensa que hay que diferenciar lo que entendemos por Iglesia. “Si se trata de comunidad de fe, las iglesias han sido un espacio vital para empoderar a las mujeres y permitirles cultivar su liderazgo, su autoestima, y el sentirse canales de bendición divina, de lo sagrado. Si se trata de las jerarquías eclesiales, son, históricamente, expresiones institucionales del patriarcado que con su discurso teológico y su práctica pastoral han participado en la violencia contra las mujeres. Por eso, el énfasis de las teólogas feministas en una relectura de la Biblia y de la historia de la Iglesia para descubrir ese proceso de invisibilización y de cosificación de las mujeres”.

Es el caso de la pastora pentecostal Verónica Peréz, quien escribió un estudio llamativo de nombre “La raíz femenina de la Espíritu Santa”. La autora va en busca de pistas que le revelen lo femenino en la Biblia para restaurar el rol de la mujer. “Dios no hace diferencia de sexo, es un Dios de igualdad, aceptación y equidad. Que la religión no sirva más para oprimir a la mujer, que no se convierta en tabú, sino que por principio sea un espacio de liberación”.

Otras feministas cristianas también han ido permeando en la opinión pública, procurando una reforma a la institución antes que una ruptura. La Red Latinoamericana de Católicas Por el Derecho a Decidir es un ejemplo del trabajo dentro de las estructuras religiosas. Si no han conseguido grandes cambios en cuanto a legislación y trato a las mujeres, al menos han puesto en la opinión pública temas importantes.

En Guatemala, también la Pastoral de mujeres y el Centro de Estudios Pastorales de Centroamérica advierte, en su página de Internet, que “en una sociedad patriarcal, violenta, prepotente, discriminadora, no hay espacio más fecundo para la transformación social que los espacios creados por y para las mujeres”. Es por ello que una vez a la semana, durante las mañanas, llevan acabo un curso con el nombre “Ser mujer es maravilloso”, en donde ellas mismas reconocen la existencia de la subordinación y el lugar que ocupan en la estructuración del poder, así como reflexionan de su realidad y se capacitan para cambiarla, y combatir la violencia contra la mujer en todas sus manifestaciones.

“Si no nos toman en serio, las iglesias cierran”

Adela Chicush, ama de casa kaqchikel y originaria de la comunidad de Patzún, en el departamento de Chimaltenango, está feliz de contar su historia “en Cristo”.
De niña fue bautizada como católica, por la costumbre de sus padres, siendo ellos mismos quienes decidieran cambiar de religión y adherirse a la recién instalada “Iglesia de Dios”, allá por principios de los 80’s. Dos familiares suyos, catequistas, fueron desaparecidos en el contexto de la guerra. La Iglesia Católica, cada vez más influenciada por la Teología de Liberación, una tendencia bastante humanizada y tachada de comunista por las autoridades militares de la época, perdió a miles de feligreses que dejaron de sentirse seguros dentro de las prácticas católicas.

20 años después, Adela enumera las iglesias evangélicas por las que ha transitado y con mucha autoridad afirma: “si la Iglesia y los pastores no nos toman en serio, terminarán cerrando sus iglesias. Las mujeres ya no nos dejamos como antes y las Iglesias se están dando cuenta de que si no nos dan nuestro lugar y el respeto que merecemos, nos vamos, y si nos vamos, se les acaba la fiesta.”

“Para divorciarme de un hombre que me hacía mal tuve que cambiar de Iglesia varias veces hasta que en la Iglesia Príncipe de Paz decidieron apoyarme y acompañarme. Gracias a ellos logré salir de ese martirio y encontrarme con un Cristo más humano, que me comprende mejor”, dice.

Todo parece indicar que la lucha por la igualdad de las mujeres dentro de las iglesias católicas y evangélicas ha comenzado a dar frutos. La cúpula del poder religioso tendrá que darse cuenta tarde o temprano, que sin la presencia, el trabajo y el aporte económico de las mujeres, el colapso de sus iglesias, sería inminente.

Es tiempo de empezar a escucharlas.